¿Qué pasa cuando rompemos la cadena?

Yo contrato tus servicios como asesor, porque tú me compras a mí. Yo contrato a tu hijo y tú recomiendas nuestros servicios y empresa y si puedes nos compras. Tu hijo compra a nuestro vecino y el vecino nos compra también a nosotros.
El pequeño comercio funciona así… Funcionamos como una cadena en la que nos devolvemos los favores.
¿Qué pasa si rompemos la cadena? ¡Todos perdemos! Yo contrato a otro asesor que es más barato, porque tú comprastes en Internet pensando egoístamente, tu hijo continua en el paro y otros comercios cierran porque nadie en el barrio puede comprarles. Como no vendo, no he podido contratar a tu hijo… La cadena se rompe y todos perdemos.

Dejemos de pensar egoístamente, quizás un día también necesites nuestra ayuda, recuerda que somos vecinos.