El Rey, el cocinero y el pescado prodrido

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Se cuenta la historia de un Rey muy benévolo. Sus criados lo querían al igual que todo el reino.

Un día el cocinero real descubre que había en la cocina un pescado que, por no haberlo preparado a tiempo, había empezado a podrirse.

Al buen Rey no le gustaba que la comida se desperdiciase, por lo que, temiendo un justo castigo por su irresponsabilidad, decidió prepararlo de todas maneras y sazonarlo de tal modo que pudiera ocultar el mal estado del animal.

El Rey se sentó a la mesa y al primer bocado exclamó:
– ¡Esta comida está podrida! ¡Traigan al cocinero!
Luego de entrar en la sala, el cocinero explicó lo sucedido y se disculpó con el Rey.
El Rey disculpó al cocinero y añadió:
– De todas maneras debes pagar el precio de tu falta de responsabilidad, pero como has sido un buen siervo, te permitiré escoger tu castigo.
– Escoge una de estas tres opciones: comerte el pescado podrido que me diste a comer, recibir 50 azotes o pagar 150 monedas, esto te servirá para recordar y hacer las cosas bien de ahora en adelante.

El cocinero escogió comerse el pescado, pero al primer bocado, no soportó el horrible sabor.

Cambió entonces de opinión y eligió los azotes. Luego del décimo azote, no resistió más.

Finalmente decidió pagar las 150 monedas y sí que le sirvió para recordar y aprender a hacer bien las cosas de ahí en adelante.

¿Te das cuenta de que tuvo la oportunidad de elegir UN castigo, pero terminó probando los TRES?

Así son la mayoría de los empresarios mediocres, prefieren afrontar la amargura y el mal sabor de hacer todo por sí mismos y terminan saboreando los fracasos de sus propios emprendimientos. Intentan “sazonar” los problemas económicos de su negocio echándole la culpa al gobierno, al mercado, a los empleados, a… pero, los “bocados” saben igual de horribles.

Luego, saltan de oportunidad en oportunidad, de idea en idea, aguantando los azotes de pequeños éxitos que nunca despuntan.

Finalmente, unos pocos que se cansan de esa situación, deciden invertir en alguien que los oriente y les recuerde por siempre cómo hacer las cosas bien para tener éxito en sus empresas.

¿Vas a permitir que eso te suceda en tu empresa? Ahora todo el mundo sabe de software, webs, posicionamiento, redes sociales… y los fracasos y decepciones están siendo sonoros. Te invito a que cuentes con especialistas para tus estrategias informáticas y digitales, a ayudarte a encontrar una solución para la estrategia de negocios de tu empresa. De tal modo que no tengas que pasar más tiempo buscando “cosas gratuitas”, pensando en qué funcionará mejor, ni intentando nuevas cosas, sino implementando herramientas seguras y contrastadas. En Ronda hay muy buenos profesionales que te podrán asesorar.